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Preguntas frecuentes
Resuelve las dudas más habituales sobre Happiness Play.
Lo básico
Qué es
Happiness Play es una plataforma personal para gestionar tu felicidad, no para medirla. La felicidad no se mide: se gestiona. Y se gestiona con decisiones concretas, no con una nota.
Dentro de la plataforma recorres tres pasos, a tu ritmo:
- Cómo estoy. Dibujas tu rueda de la vida y valoras de 0 a 10 las ocho áreas, una por una.
- Qué quiero. Pones nombre a las condiciones que necesitas o te gustaría tener en cada área.
- Qué voy a cambiar. Eliges cambios concretos, con su fecha y con un premio que te regalas al cumplirlos.
Además, guardas tu visión a largo plazo en «En el futuro me veo...» y puedes descargar un resumen de todo tu trabajo. Lo que escribes queda guardado y lo retomas cuando quieras.
Qué te aporta
En dos palabras: orden y perspectiva. Ver de un vistazo cómo estás, poner nombre a lo que quieres y salir con un compromiso concreto en lugar de una sensación difusa.
Y no partes de cero. El catálogo del método te sugiere más de 80 000 opciones para inspirarte, y si lo tuyo no está, lo escribes con tus palabras.
Para quién es
Para quien quiera parar y mirar su vida con orden. No hace falta saber nada, ni tener nada claro, ni haber leído ningún libro.
Aquí nadie te dice qué es bueno o malo para ti: tú valoras, tú eliges, tú decides. Al terminar tendrás mucho más claro qué te importa. También sabrás si prefieres trabajarlo por tu cuenta o con acompañamiento profesional.
El uso personal es gratuito. Lo contamos en la pregunta «¿Cuánto cuesta?».
Y si prefieres verlo antes de empezar, tienes el tutorial de Happiness Play.
El recorrido tiene tres pasos, siempre en el mismo orden. Puedes hacerlo de una vez o volver cuando quieras: tu trabajo queda guardado.
1. Cómo estoy
Empiezas por la rueda de la vida: una foto de cómo estás hoy. Valoras de 0 a 10 cada una de las ocho áreas, en el orden en que aparecen en la pantalla del primer paso: amor; ocio; hogar; salud; crecimiento personal; dinero; desarrollo profesional; familia y amistades.
Cada área se lee por separado. Las ocho nunca se suman ni se promedian. Debajo de cada área hay una subrueda opcional, para cuando quieras bajar al detalle.
Lo contamos en la pregunta «¿Qué es la rueda de la vida, para qué me sirve y cada cuánto la hago?», y área por área en «¿Qué áreas tiene la rueda y qué número pongo en cada una?». Por qué nunca se promedian lo explicamos en «¿Por qué no se saca una media de mis ocho áreas?».
Si quieres practicarlo también fuera de la plataforma, en el blog están las plantillas de la rueda de la vida y el Mapa de la Vida, además de una rueda por área:
- Rueda del amor
- Rueda del ocio
- Rueda del hogar
- Rueda de la salud
- Rueda del crecimiento personal
- Rueda del dinero
- Rueda del desarrollo profesional
- Rueda de familia y amistades
2. Qué quiero
Aquí escribes tus condiciones, que el método llama factores: lo que necesitas o te gustaría tener en cada área para estar a gusto. Es tu lista de deseos, sin censurarte y sin ordenar todavía.
Tienes un catálogo de opciones sugeridas para inspirarte y un campo libre para escribir lo tuyo con tus palabras. Después marcas cuáles se cumplen ya hoy, separas las necesarias de las motivadoras y las dejas ordenadas por prioridad.
Lo contamos en «¿Qué son las condiciones (o factores) y qué tipos hay?» y en «¿Cómo armo y ordeno mi lista de condiciones?».
3. Qué voy a cambiar
De las condiciones que hoy no se cumplen salen los cambios: acciones concretas con las que te comprometes. Cada cambio lleva una fecha de compromiso y un premio que te regalas al cumplirlo. El catálogo te propone cambios relacionados con cada condición, y también puedes escribir el tuyo.
Lo contamos en «¿Qué son los cambios y cómo armo mi lista?». Los correos de recordatorio los contamos en «¿Cómo hago el seguimiento de mis cambios y cuándo llega el recordatorio?».
Y además
Guardas tu Yo Futuro en «En el futuro me veo...», una visión de cómo te gustaría que fuera tu vida dentro de diez o veinte años. Y puedes descargar un resumen de todo tu trabajo para leerlo con calma o mostrarlo a quien tú decidas.
Qué es el coaching y por qué esto no lo es
El coaching es un proceso entre dos personas: una acompaña y la otra decide y actúa.
Happiness Play no es eso. Es un paso previo y autónomo: lo recorres tú, a tu ritmo, para poner en orden cómo estás, qué quieres y qué vas a cambiar. No necesitas un coach para usarlo.
Autocoaching es el nombre del método
Autocoaching es el nombre del método que hay detrás de la plataforma, y no consiste en hacerse coaching a uno mismo. Lo que sí comparte con el coaching es la idea de fondo: eres tú quien decide y quien pone en marcha los cambios en tu vida.
Verás también el término Coaching de la Variedad. No es un tipo de coaching: es el catálogo que te sugiere condiciones y cambios. Lo contamos en «¿Qué es el Coaching de la Variedad?».
No necesitas saber nada para empezar
No necesitas saber de coaching, ni haber leído ningún libro, ni preparar nada antes de entrar.
La plataforma te va guiando: primero valoras tu rueda, después escribes lo que quieres y por último eliges tus cambios. Cada pantalla explica qué hacer, y el catálogo te da opciones cuando no sabes por dónde empezar.
Los libros existen y son el origen histórico del método: de ahí salen la rueda de la vida, las subruedas y el Yo Futuro. Son la historia del proyecto, no un requisito. Lo contamos en «¿Quién está detrás de Happiness Play y en qué libros se apoya?».
Y si más adelante trabajas con un profesional
La plataforma prepara, no sustituye a nadie. Si decides trabajar con un profesional, llegas con el terreno hecho: tu rueda valorada, tus condiciones escritas y tus cambios planteados. La conversación arranca mucho más adelantada.
El uso personal de Happiness Play no tiene costo.
Hoy no hay ninguna función de pago ni forma de pagar en el uso personal. Tampoco hay una versión recortada esperando a que pagues: la rueda, las subruedas, el catálogo de condiciones y cambios, los recordatorios y el resumen descargable están disponibles sin costo.
Y como no hay nada que pagar, no se piden datos bancarios en ningún momento.
Todo el trabajo acumulado desde 2005 —el método, la rueda, las subruedas y el catálogo— está a disposición de quien quiera usarlo.
Qué pasa con lo que escribes y dónde están tus datos es otra cuestión, y tiene respuesta propia: lo contamos en la pregunta «¿Qué pasa con lo que escribo aquí? ¿Quién lo ve y puedo borrarlo?».
Dónde están tus datos
El servidor está físicamente en Europa, en un centro de datos en Francia, y ahí se guarda la base de datos. Se aplica el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), la norma europea que protege tus datos.
La web usa Google Analytics para medir las visitas.
Qué se guarda y quién lo ve
Tu rueda, tus condiciones y tus cambios son tuyos. No se publican, no se venden, no se usan para perfilarte ni para publicidad. No hay ranking ni comparación con otras personas. No se comparten con nadie salvo que tú los muestres.
Tus derechos, en palabras sencillas
- Acceso: saber qué hay guardado sobre ti.
- Rectificación: corregir lo que esté mal.
- Supresión: pedir que se borre.
- Portabilidad: llevarte lo tuyo contigo.
- Oposición: oponerte a un tratamiento concreto de tus datos.
- Limitación: pedir que ese tratamiento se limite mientras se resuelve.
A eso se suman el consentimiento explícito —solo se trata lo que tú autorizas— y la minimización: no se piden datos que no hagan falta. Si resides en México, la política de privacidad recoge además tus derechos ARCO.
Compartir es voluntario
Por defecto no se publica nada. Puedes descargar tu resumen y mostrarlo o enviarlo a quien tú quieras, por ejemplo a un coach: así llegas a esa conversación con la foto ya hecha. Mucha gente hace todo el recorrido sin mostrárselo a nadie, y funciona igual.
La rueda tiene además botones para compartirla en una red social. Solo hacen algo si tú haces clic en ellos, y conviene saberlo: al usarlos, el contenido de tu rueda viaja a esa red y queda sujeto a sus condiciones.
Darte de baja y borrar lo que escribiste
No es lo mismo una cosa que la otra, y aquí se dice con precisión. En tu perfil tienes el enlace «Darse de baja»: al hacer clic recibes un correo y, cuando lo confirmas, tu cuenta queda desactivada. Desactivar no borra lo que escribiste.
Para borrarlo, o para ejercer cualquiera de los derechos anteriores, escribes a admin@happinessplay.com, la dirección de contacto que recoge la política de privacidad. Y antes de irte puedes descargar tu resumen y quedártelo.
La Rueda y el Mapa de la Vida
- Hogar
- Desarrollo profesional
- Salud
- Dinero
- Crecimiento personal
- Familia y amigos
- Amor
- Ocio
Qué es
La rueda de la vida es una foto de cómo estás hoy. Divide tu vida en ocho áreas y tú valoras cada una de 0 a 10, según cómo la sientas en este momento.
Cada área se lee por separado. Las ocho nunca se suman ni se promedian, y el porqué lo contamos en la pregunta «¿Por qué no se saca una media de mis ocho áreas?».
No es un test ni una nota, y no se compara con la de nadie. Es tu percepción de hoy, y mañana puede ser otra.
Para qué te sirve
Para ver el desnivel entre unas áreas y otras: lo que va bien, lo que va más o menos y lo que llevabas tiempo sin mirar. Esa distancia es la información útil.
Y sobre todo para abrir el paso siguiente. La rueda te dice por dónde mirar; el valor está en lo que viene después, cuando pones nombre a tus condiciones y te comprometes con cambios concretos. Sin ese paso, la rueda se queda en una foto.
Cada cuánto la hago
Cuando tú quieras. No hay una frecuencia obligatoria ni un calendario que cumplir.
La única regla es de fechas: se guarda una rueda por día. Si la haces dos veces el mismo día, la segunda sustituye a la primera. Eso juega a tu favor: si te quedaste con dudas sobre algún número, puedes rehacerla ese mismo día sin alterar tu historial.
Al volver a ella después de haber trabajado tus cambios es donde se ve el movimiento, y se mira siempre área por área, nunca con un número único que lo resuma todo.
Lo que no vas a encontrar son rachas, contadores de constancia ni reproches por la semana que no entraste. La plataforma no te manda recordatorios de constancia: los correos que recibes son los de tus cambios y, si lo marcaste al registrarte, las novedades.
Las ocho áreas
Son ocho y las valoras una a una, de 0 a 10. Este es el orden en el que aparecen en la rueda del primer paso:
- Amor. Cómo estás ahora mismo en tu vida amorosa, tanto si buscas a alguien como si compartes tu vida con alguien.
- Ocio. Aquí no valoras cuánto tiempo libre tienes, sino la calidad del ocio que disfrutas. Se puede tener mucho tiempo y poco disfrute, y al revés.
- Hogar. Tu casa y tu entorno: la vivienda, el barrio, la ciudad o pueblo, el país, la convivencia.
- Salud. Cómo te sientes de cuerpo y de ánimo en tu vida cotidiana: cómo te cuidas y cómo te recuperas.
- Crecimiento personal. Tus proyectos, lo que aportas, lo que aprendes, tus actitudes y tu forma de estar en el mundo.
- Dinero. Cómo te sientes con el dinero que manejas en tu día a día: lo que entra, lo que sale, lo que ahorras, lo que debes.
- Desarrollo profesional. Cómo te sientes con el trabajo o los trabajos que haces: las funciones, la empresa, las personas, el reconocimiento, lo que ganas.
- Familia y amistades. Tus círculos cercanos. Si para ti son dos mundos distintos, piensa en cada uno por separado.
Qué número pongo
El que a ti te salga. La valoración es subjetiva y no hay ninguna escala predefinida detrás: nadie ha decidido qué significa un 6 en salud o un 9 en dinero.
- Del 0 al 10, según cómo te sientas hoy en esa área.
- No hay respuesta correcta. Esto no es un test y no hay nota.
- Tu 7 no es el 7 de otra persona. Te comparas contigo y con nadie más.
- No le des muchas vueltas: la primera impresión suele ser la más honesta.
- Si te quedaste con la duda, puedes rehacerla el mismo día. Solo se guarda una rueda por día, así que la última sustituye a la anterior.
Lo que se mira después no es el número en sí, sino el desnivel entre unas áreas y otras.
Y detrás de cada área hay una subrueda que la descompone en apartados concretos, para cuando quieras bajar al detalle. Lo contamos en «¿Qué son las subruedas y el Mapa de la Vida?».
Por dos razones. La segunda es la importante.
1. La escala es tuya
Cuando valoras cada área de 0 a 10, esa escala es tuya, personal e intransferible. No hay una escala prefijada ni una definición externa de lo que vale un 7: tu 7 no es el 7 de otra persona, porque no están valorando lo mismo. Números que no significan lo mismo no se pueden sumar ni promediar.
2. La media borra la información útil
Aunque se pudiera, tampoco serviría. Imagina que en un área te pones un 9 y en otra un 3: la media diría «seis», y ese seis no existe en tu vida. Lo que sí existe es la distancia entre ese 9 y ese 3. Esa distancia es exactamente lo que te dice por dónde empezar, y sacar una media la borra.
Qué significa esto aquí dentro
- No hay una nota global de tu felicidad.
- No hay ranking ni comparaciones con otras personas.
- No hay perfiles por edad, sexo o país.
- Cada área se muestra por separado, con su color y su número.
Tampoco hay resultado bueno ni malo. Esto no es un test ni una evaluación: es una foto hecha por ti y para ti, y sirve para decidir por dónde quieres empezar.
La felicidad no se mide, se gestiona.
Las ocho áreas de la rueda son la vista general. Debajo de cada área hay un desglose en cosas concretas, y eso son las subruedas.
Ocho subruedas, 58 apartados
Hay una subrueda por área, es decir, ocho en total. Cada subrueda se abre en sus propios apartados: entre seis y ocho por área, 58 en total.
En lugar de un único número para toda un área, valoras por separado cosas concretas: el reconocimiento, la remuneración, el barrio, la convivencia.
Están dentro del paso 1, justo después de valorar la rueda, y son opcionales. Puedes bajar solo a las áreas que te interesen.
Se dibujan con arcos, no con líneas rectas
Cada subrueda es una rueda de porciones con arcos, no un radar de líneas rectas. Cada porción crece o se queda corta según lo que tú pusiste, así que el desequilibrio se ve de un vistazo, sin leer cifras.
El Mapa de la Vida
Es la vista de conjunto: tu rueda de ocho áreas en el centro y, alrededor, el detalle de los 58 apartados. Todo a la vez, sin resumir nada en un número. Lo encuentras en tu resumen.
La rueda te dice en qué área estás peor. El mapa te dice qué apartado concreto tira hacia abajo y cuál te está sosteniendo. Con eso eliges mucho mejor tus condiciones y tus cambios.
De dónde viene
Nace en el libro Autocoaching para despertar (2010, reeditado en 2013), donde se presentó como Mapa Global de la Vida con 58 territorios.
Puedes ampliar la idea en el blog, en cómo realizar el mapa de tu vida.
Los 15 cuantificadores
Junto a los apartados, el catálogo trabaja con 15 cuantificadores: grupos de matices reutilizables que sirven para afinar un deseo propio —cuánto, con qué frecuencia, en qué medida— sin multiplicar las opciones.
Aquí rige la norma de siempre: nada se promedia y nada se compara. El desglose completo, apartado por apartado, lo contamos en «¿En qué se desglosa cada área de la rueda?».
Puede que tengas razón. Y aun así, bajar al detalle suele ser útil.
Con frecuencia señalamos un área concreta por inercia, porque es la respuesta que tenemos a mano. Y una sola valoración para un área entera es demasiado general. No basta para ver dónde está el problema.
El caso del trabajo
El área Desarrollo profesional tiene ocho apartados: capacidad de trabajo, funciones, empresa, jefe, compañeros, subordinados, reconocimiento y remuneración.
Es frecuente decir «estoy mal en el trabajo» y descubrir, al valorarlos por separado, que las funciones están bien y que lo que está muy abajo es el reconocimiento.
Y eso cambia lo que harás después
Si fallaran las funciones, lo lógico sería mirar hacia otro puesto. Si lo que falta es reconocimiento, las condiciones que elijas y los cambios que te marques son completamente distintos. Muchos de ellos ni siquiera pasan por cambiar de empleo.
Sí, aquí también puedes trabajar esa área
El trabajo es una de las ocho áreas de la rueda y funciona igual que las demás: lo valoras, eliges sus condiciones y te marcas tus cambios.
Lo que escribes es tuyo y no se comparte salvo que tú lo muestres.
Aquí nadie te corrige ni te pone etiquetas. Solo te proponemos mirar más de cerca antes de decidir. Si después sigues pensando lo mismo, habrás elegido con más información.
El desglose de las ocho áreas lo contamos en «¿En qué se desglosa cada área de la rueda?».
Cada área de la rueda se abre en su propia subrueda, y cada subrueda tiene sus apartados. Entre las ocho suman 58.
Lo encuentras dentro del paso 1: al terminar la rueda puedes abrir el desglose del área que quieras. Esta es la lista completa, en el mismo orden en que ves las áreas en la rueda.
- Amor (8): esta área mira tu vida amorosa tal como la vives hoy, sin dar por buena ninguna forma concreta de vivirla. Sus apartados son número de relaciones, duración, frecuencia, comunicación y convivencia, fidelidad, pasión sexual, pasión romántica y capacidad de amar.
- Ocio (6): tiempo libre, aprovechamiento, diversión, receptivo, activo y participativo.
- Hogar (6): cuidado del hogar, país, ciudad o pueblo, barrio, hogar y convivencia.
- Salud (6): cómo estás de ánimo, cómo cuidas tu ánimo, cómo te cuidas, cómo estás físicamente, cómo son tus hábitos físicos y cómo te recuperas.
- Crecimiento personal (8): aportación a la sociedad, proyectos actuales, proyectos futuros, espiritualidad, esfuerzo y autoestima, actitudes, habilidades y conocimiento.
- Dinero (8): pertenencias, avales, ingresos, ingresos futuros, gastos, gastos futuros, deudas y ahorro.
- Desarrollo profesional (8): capacidad de trabajo, funciones, empresa, jefe, compañeros, subordinados, reconocimiento y remuneración.
- Familia y amistades (8): capacidad de entrega, madre, padre, hijos, familiares cercanos, amigos, conocidos y saludados.
La cuenta cuadra
Cinco áreas se abren en ocho apartados y tres en seis: 8 + 8 + 8 + 8 + 8 + 6 + 6 + 6 = 58.
Cómo se valora cada apartado
Cada apartado se valora por separado, de 0 a 10, con tu propia escala. No se suman, no se promedian y no se comparan con los de nadie. Están para que veas el detalle, no para poner nota.
Qué son las subruedas y de dónde vienen, lo contamos en «¿Qué son las subruedas y el Mapa de la Vida?». Para qué sirve bajar hasta aquí lo contamos en «Creo que mi problema es el trabajo, ¿para qué voy a bajar al detalle?».
Condiciones y catálogo
Primero, el puente de vocabulario: en la plataforma se llaman condiciones y en el método, factores. Son lo mismo, así que si ves los dos términos, no te confundas.
Qué es una condición
Es lo que necesitas —condición necesaria— o lo que te gustaría tener —condición motivadora— en cada área para estar a gusto.
Van al detalle de tu vida, no a las grandes palabras. Por ejemplo: dormir bien entre semana, tener una tarde libre para mí, que en casa entre luz natural, un trabajo en el que aprenda algo, llegar a fin de mes sin apuros.
¿Qué ganas escribiéndolas? Darte cuenta de lo que quieres y de lo que no. Cuando lo que quieres está escrito, deja de ser una sensación difusa y se puede trabajar.
Los dos tipos
En la pantalla las arrastras a una columna o a la otra, Necesario y Motivador, y así separas lo imprescindible de lo que suma.
- Necesarias. Lo imprescindible para ti en esa área. Cuando falta, pesa en el día a día aunque el resto vaya bien.
- Motivadoras. Lo que suma y te entusiasma, pero no es imprescindible. Si está, mejor; si no está, tu vida sigue funcionando.
La misma condición puede ser necesaria para ti y motivadora para la persona de al lado. No hay una lista correcta: la clasificas tú, y la cambias cuando quieras.
De dónde viene esta distinción
De los factores higiénicos y motivadores de Frederick Herzberg, profesor y consultor estadounidense. Los formuló para explicar el comportamiento de las personas en el trabajo: hay cosas que, cuando faltan, pesan, y otras que, cuando están, impulsan.
El método toma esa idea y la traslada a las ocho áreas de la vida, no solo a la profesional.
Clasificar no es ponerte nota ni medir nada. Es ordenar, para saber por dónde tiene sentido empezar.
En el paso «Qué quiero en mi vida» haces dos cosas, en este orden.
1. Añadir
Escribes todo lo que contribuye a que tu vida sea como a ti te gusta, área por área. Tienes el catálogo para inspirarte y un campo libre para decirlo con tus palabras.
Aquí no se filtra: conviene abrir la lista antes de recortarla. Dos consejos que ayudan:
- No separes todavía lo necesario de lo motivador. Hacerlo antes de tiempo te lleva a descartar cosas sin pensarlas.
- No anotes solo lo que te falta. Escribe también lo que ya se cumple y quieres mantener: forma parte de tu escenario ideal y cambia la foto completa.
2. Clasificar y ordenar
Marcas qué se cumple hoy y qué no. Arrastras cada condición a Necesario o a Motivador. Y dejas arriba lo que más pesa.
¿Por qué priorizar? Porque no se puede con todo a la vez. Además, ver tu propia lista ordenada suele mostrarte algo que no sabías que pensabas. No es un ranking ni una nota: es tu orden, y lo cambias cuando quieras.
¿Por dónde empiezo?
Por las áreas que tú valoraste más bajo en tu rueda, o por la que ahora te interese. No hay un orden obligatorio.
Siempre área por área, nunca por un promedio de las ocho.
Si lo tuyo no aparece en el catálogo, lo escribes con tus palabras. Lo contamos en «¿De dónde salen las opciones que me sugiere? ¿Y si lo mío no está?».
Con esto ya tienes lo que necesita el paso siguiente: las condiciones que hoy no se cumplen son la materia prima de tus cambios.
No pasa nada malo. Es información, y de la más útil de todo el recorrido.
Ese gesto —marcar qué se cumple y qué no— es el que pone en marcha el método. Lo que hoy no se cumple —sobre todo si es una condición necesaria, de las que pesan cuando faltan— es justo por donde puede aparecer un cambio.
Que salgan muchas no dice nada de ti
Es normal salir de este paso con más condiciones pendientes de las que esperabas. Eso no dice nada de ti: dice que estabas mirando de verdad.
Es material para trabajar, no una lista de reproches. Aquí no se juzga nada de lo que escribas.
De ahí sale el paso siguiente
En el paso «Qué voy a cambiar», la plataforma parte precisamente de esas condiciones sin cumplir para proponerte cambios concretos, con su fecha y su premio.
Lo contamos en «¿Qué son los cambios y cómo armo mi lista?».
Es el catálogo de opciones que hay detrás de Happiness Play, y es lo que hace distinta esta plataforma.
Como el catálogo de una agencia de viajes
Te muestra destinos posibles para que descubras cuál quieres. No te dice a dónde ir, no prescribe, no te clasifica y no decide por ti.
Lo que ofrece es variedad, que es justo lo que falta cuando uno se queda en blanco ante la pregunta «¿y yo qué quiero?».
Las opciones están enlazadas entre sí
Los factores (las condiciones) y los cambios no son dos listas sueltas: están vinculados. Cuando eliges una condición, el catálogo te propone los cambios enlazados con ella.
Esa red de relaciones es lo que permite caminos distintos, y no una receta única.
Hoy reúne más de 80 000 opciones y más de 20 000 cambios. Cuántas son exactamente y cómo se llegó hasta ahí lo contamos en «¿Cómo se construyó el catálogo?».
Está vivo
Las sugerencias que envían las personas se revisan una a una para decidir si tiene sentido incorporarlas al catálogo o si son un gusto personal que se queda en su ficha.
¿Las condiciones son iguales para todo el mundo?
No. Son personales y nunca generalizables por raza, religión o sexo. Lo que para ti es imprescindible puede ser irrelevante para la persona de al lado, y al revés.
Por eso aquí no se compara nada. Tus condiciones no se contrastan con las de nadie, no hay ranking, no hay perfil y ni siquiera se te muestra qué eligen otras personas.
Y si lo tuyo no aparece, lo escribes con tus palabras. Lo contamos en «¿De dónde salen las opciones que me sugiere? ¿Y si lo mío no está?».
Con años de trabajo de campo antes de escribir una sola línea de código.
La investigación
El punto de partida fue un año de grupos focales dedicado a descomponer la felicidad en 58 áreas. En total fueron más de 500 horas de grupos focales con unos 90 participantes de más de 15 países.
De ahí salió la base inicial: 615 factores y 750 cambios.
De la investigación al catálogo
Convertir eso en un catálogo utilizable llevó unas 1 420 horas de desarrollo, que cubrieron más de 300 requisitos: unas 1 100 horas generando factores y unas 290 generando cambios.
Hoy el catálogo tiene 83 672 factores y 21 915 cambios. Sigue creciendo, así que estas cifras se quedan cortas con el tiempo.
Para qué tanto trabajo
Para que las opciones no estén escritas pensando en una sola clase de persona. Esa variedad de culturas, edades y países es lo que permite que personas muy distintas encuentren opciones que les suenen a su propia vida.
Lo que no es
No es un test, no es un estudio científico y no es una base de datos de perfiles. Es un catálogo de opciones sugeridas: eliges tú, y nada de lo que elijas te clasifica ni te compara con nadie.
Qué es exactamente el catálogo y cómo lo usas, lo contamos en «¿Qué es el Coaching de la Variedad?».
Las opciones salen del catálogo, y no aparecen al azar.
De dónde salen
Cada condición del catálogo tiene cambios vinculados con ella. Cuando pides sugerencias para una condición concreta, la plataforma te muestra los cambios enlazados con esa condición, no una lista general. Esa red de relaciones es lo que hace que, al marcar «quiero dormir mejor», aparezcan caminos distintos y no una única receta.
Y eso es exactamente lo que son: sugerencias, no recetas. Puedes tomar una tal cual, adaptarla a tu vida o ignorarlas todas y escribir la tuya. La decisión es siempre tuya.
El catálogo tiene decenas de miles de opciones y detrás hay años de investigación. Cuántas son y cómo se construyeron lo contamos en «¿Cómo se construyó el catálogo?».
Y si lo tuyo no está
Lo escribes con tus palabras en el campo libre, y queda guardado con la misma importancia que lo que venía escrito.
Si una opción se acerca, pero no es exactamente lo tuyo, la matizas con el calificador libre: así queda con la forma que tiene en tu vida, y no con la forma genérica del catálogo.
Aun así, vale la pena mirar antes. Muchas veces la opción existe, solo que expresada de otro modo, y buena parte de la gracia está en encontrar la manera exacta de decir algo a lo que llevabas tiempo dando vueltas.
Y si no aparece, tampoco significa nada sobre ti. No hay una lista de deseos correctos ni un catálogo de vidas aprobadas: esto no es un test, y lo que tú escribas cuenta exactamente igual que las opciones del catálogo.
Cambios y seguimiento
Qué es un cambio
Un cambio es una acción concreta con la que te comprometes. No un propósito general, sino algo que puedes empezar y de lo que, llegado el día, puedes decir si lo hiciste o no.
Los tuyos salen de las condiciones que hoy no se cumplen, empezando por las necesarias. Por eso el paso anterior importa tanto: ahí está la materia prima.
Cómo se arman, en la pantalla
Para cada condición haces clic en «Sugerir cambio» y vas viendo opciones hasta que alguna encaje. Si prefieres decirlo con tus palabras, escribes el cambio directamente.
Cuando eliges uno, le pones la fecha de compromiso y el premio que te regalas al cumplirlo. Qué conviene escribir en cada uno de esos campos lo contamos en «¿Qué lleva un cambio bien planteado?».
De dónde salen las sugerencias lo contamos en «¿De dónde salen las opciones que me sugiere? ¿Y si lo mío no está?».
Cómo se ordenan
Los colocas de más a menos importante, arrastrándolos. Ordenarlos sirve para algo muy práctico: saber por dónde empezar, porque no se puede con todo a la vez. No es un ranking ni una nota; es tu orden, y lo cambias cuando quieras.
Consejo práctico: mejor pocos cambios y pequeños que muchos y grandes. Uno cumplido mueve más que cinco pendientes.
Como las condiciones, los cambios son personales y nunca generalizables por raza, religión o sexo. Nadie te dice cuáles marcarte, y los tuyos no se comparan con los de nadie.
Qué ocurre a partir de la fecha que te pusiste lo contamos en «¿Cómo hago el seguimiento de mis cambios y cuándo llega el recordatorio?».
Tres cosas te pide la plataforma. Otras dos las aporta el método, aunque no sean campos del formulario.
Descripción
Redáctala de forma que puedas comprobar si la cumpliste. «Caminar treinta minutos tres días por semana» sirve; «cuidarme más» no sirve, porque, llegado el día, no sabrás la respuesta.
Fecha de compromiso
El día en el que te comprometes a tenerlo hecho. Elige una fecha realista: una fecha que puedas sostener funciona mejor que una fecha ambiciosa.
Premio
Lo que te regalas al conseguirlo: una cena, una tarde para ti, un viaje. Elige algo que de verdad te guste. Es la parte que casi todo el mundo se salta, y es la que cierra el círculo.
Escenarios u opciones
Las distintas maneras de llegar. Normalmente hay varios caminos, y pensarlos antes te permite ver los obstáculos que pueden aparecer y las ayudas con las que cuentas.
Tus propios recordatorios
Aquello que te lo recuerda en el día a día: una nota en el refrigerador, una alarma en el teléfono, una cita en tu calendario.
La plataforma también te escribe, pero conviene saber cuándo: el correo del cambio llega al día siguiente de la fecha a la que te comprometiste. Lo contamos en «¿Cómo hago el seguimiento de mis cambios y cuándo llega el recordatorio?».
Cuándo llega el recordatorio
El correo del cambio llega al día siguiente de la fecha a la que te comprometiste. Es el repaso de lo que venció ayer: te llega cuando ya puedes responder si lo cumpliste o no, para que el compromiso no se quede olvidado en un rincón.
El ciclo completo
- Te marcas el cambio con su fecha y su premio.
- Al día siguiente de esa fecha te llega el correo, a la dirección con la que entras en tu cuenta.
- Entras y marcas si lo cumpliste.
- Si lo cumpliste, el cambio queda marcado como hecho —no se borra—. Cóbrate el premio.
- Si no lo cumpliste, no pasa nada: quizá no era el cambio, o no era el momento. Le pones fecha nueva, lo reformulas o lo sustituyes por otro que se acerque más a lo que necesitas.
- Y de vez en cuando vuelves a la rueda y valoras otra vez tus ocho áreas. Ahí es donde se ve el movimiento, área por área y comparándote contigo.
Qué correos envía la plataforma
Los de tus cambios y, si marcaste esa casilla al registrarte, las novedades. Además están los propios de la cuenta: la confirmación del alta y la de la baja.
Qué ayuda a que esto funcione
Poco, y nada que tenga que ver con la fuerza de voluntad: cambios pequeños y concretos que quepan en tu semana, fechas que puedas sostener y visitas a la rueda de vez en cuando.
No hay rachas que mantener ni nada que se rompa si pasas un mes sin entrar. Y un cambio no cumplido no es un fracaso: es información. Le pones otra fecha, lo cambias por otro, y sigues.
El método y su origen
Qué es Mi Yo Futuro
Son los deseos a los que aspiras a largo plazo, con un horizonte de unos diez o veinte años. En la plataforma los escribes en «En el futuro me veo...».
Cómo escribirlo
En varios párrafos y lo más concreto que puedas. Huye de las generalidades: «quiero ser feliz», «quiero tener dinero» o «deseo tener salud» no dicen nada y no llevan a ninguna parte. Baja al detalle: dónde vives, con quién, a qué dedicas las mañanas, qué has dejado de hacer, qué has aprendido.
No hay plazos obligatorios ni una forma correcta de escribirlo. Nadie juzga lo que pongas: es tuyo y no se compara con el de nadie.
Para qué sirve
Es la brújula que da sentido a tus cambios. Cuando dudes de si un cambio merece tu tiempo, vuelve a leerlo: si te acerca a ese futuro, ya tienes la respuesta.
A dónde lleva el método
A corto plazo, darte cuenta. Ganar conciencia de cómo estás en cada área, de lo que necesitas y de lo que te motiva. Es autoconocimiento en un sentido muy práctico: poner por escrito lo que hasta ahora era una sensación.
A largo plazo, los cambios. Las acciones concretas que te acercan a lo que quieres, y que conviene que estén en armonía con ese Yo Futuro.
En ningún momento se trata de «conseguir la felicidad», como si fuera una meta que se alcanza y se acaba. Se trata de gestionarla: mirar, decidir, comprometerse y volver a mirar.
Los cinco principios
- La felicidad no se mide, se gestiona. Aquí no hay índice de felicidad: hay decisiones y compromisos.
- Las ocho áreas no se promedian. Una media escondería el desequilibrio, que es justo lo que hay que ver. Cada área se lee por separado.
- Te comparas contigo y con nadie más. No hay ranking, no hay perfil, no hay clasificación de personas.
- El catálogo ofrece opciones y no prescribe. Te muestra posibilidades para que elijas; nunca te dice lo que deberías querer.
- Los textos acompañan, no juzgan. Aquí no vas a leer que lo estás haciendo mal.
De dónde surge
De someter el coaching a un proceso de reingeniería. El trabajo arranca en 2005, de la mano de Pedro Amador, con una pregunta muy concreta: cómo llevar a la vida cotidiana, de forma ordenada, lo que hasta entonces solo ocurría en una sesión con un profesional.
De ahí salen tres piezas que siguen sosteniendo el método:
- El coaching ontológico, del que viene la idea de que cada persona dispone de los recursos necesarios para conseguir sus objetivos.
- El pensamiento lateral, del que viene la manera de generar opciones en lugar de dar una respuesta única.
- Los factores de Herzberg, de donde sale la distinción entre condiciones necesarias y motivadoras. Lo contamos en «¿Qué son las condiciones (o factores) y qué tipos hay?».
De la unión de esas tres piezas nace el Coaching de la Variedad, el catálogo de opciones que hoy te sugiere condiciones y cambios. Lo contamos en «¿Qué es el Coaching de la Variedad?».
Antes que nada: no hace falta leer ningún libro para usar la plataforma. Los libros y la web se pensaron para funcionar por separado.
Un proyecto de mucha gente
La metodología nace del trabajo de Pedro Amador, pero la plataforma que estás usando no la ha hecho una sola persona. Por el proyecto han pasado equipos de desarrollo y de sistemas, psicólogos, comerciales, distribuidores, asesores y betatesters, además de las noventa personas que participaron en la investigación y de las editoriales que publicaron los libros en tres idiomas.
Los nombres y su papel están en Sobre Happiness Play, donde se publican conforme se confirma con cada persona su vinculación actual.
Pedro Amador
El método nace en 2005 de su trabajo, y de ahí salen la rueda de la vida, las subruedas, el catálogo de condiciones y cambios, y los libros que lo documentan.
Es además conferenciante internacional: sus conferencias y formaciones recorren el mismo método que hay detrás de la plataforma.
Su intención era sencilla de enunciar y difícil de lograr: sistematizar los principios del coaching y acercarlos a la vida cotidiana. Se trataba de que cualquiera pudiera recorrer el camino por su cuenta, sin depender de una sesión ni de un intermediario. Eso es lo que sigue siendo hoy la plataforma.
Los tres libros
«Autocoaching: cómo conseguir lo mejor de uno mismo» (registrado en 2005, editado en 2008). Es el origen. De aquí sale la rueda de la vida con ocho áreas, y de aquí viene también el tono de toda la plataforma: en sus páginas quedó escrito que nunca sería un libro para juzgar.
«Autocoaching para despertar» (2010, reeditado en 2013). Aquí nacen el Mapa Global de la Vida con 58 territorios —literalmente las subruedas y el Mapa de la Vida de hoy—.
«ConseguirLaFelicidad.COM: Autocoaching en la práctica» (2011). Un libro-blog gratuito, con más de 170 000 lectores, disponible en conseguirlafelicidad.com. Su índice es el antecedente directo de los tres pasos de la plataforma: cómo estoy, qué quiero, qué voy a cambiar.
Los dos primeros se pueden comprar en digital en la página de libros de Pedro Amador. El tercero es gratuito.
Happiness Play nace en 2005 y ha pasado por bastantes etapas. Esta es la línea de tiempo, con el reconocimiento externo como punto más alto.
- 2005. Nace el método y se registra el primer libro, con la rueda de la vida de ocho áreas.
- 2008. Se edita ese primer libro.
- 2010. Segundo libro, reeditado en 2013, con los 58 territorios que son el origen de las subruedas.
- 2011. Tercer libro, un libro-blog gratuito con más de 170 000 lectores. Y finalista en el European Venture Contest (Pamplona) y en el European Venture Summit (Düsseldorf).
- 2012. Apoyo de ENISA, Gobierno de España (30 000 euros).
- 2016. Finalista en Dubai Future Accelerator, en el Alibaba Cloud Startup Contest y en SME Beyond Borders «Pitch, please!» (Dubái).
- 2017. Finalista o segundo puesto en Arabnet Startup Battle, Get In the Ring (Abu Dabi) y STEP (Dubái). Y ganadora del TOP 50 de la Cámara de Comercio de Dubái y del acelerador WADI / STOP50 (Mascate, Omán).
2022: el reconocimiento más relevante
Happiness Play fue nominada a los World Happiness Awards 2022 por su tecnología de la felicidad. El anuncio se hizo público el 12 de septiembre de 2022.
2026
El uso personal es gratuito. Lo contamos en «¿Cuánto cuesta?».
El detalle de la trayectoria está en premios y nominaciones de Happiness Play.